Mostrando entradas con la etiqueta mujer. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta mujer. Mostrar todas las entradas

Aquelarre familiar


No me había dado cuenta hasta ahora de lo presente que está, no me había dado cuenta hasta ahora de lo mucho que recurro a tópicos ignorantes, no me había dado cuenta hasta ahora desde cuán profundo pueden emerger las lágrimas cuando crees que estás bien.

Y, como en un cuento bien hilado, en torno a la princesa dormida, pinchada con una rueca, se perfilan los personajes. Allí estaba, de espaldas a ella, con la cabeza agachada sobre una de tantas revistas rosas que no había comprado, manteniendo un contacto autoimpuesto, vacío de calor humano, pleno de deseo de aparentar.

Recelosos unos de otros, se supervisan sin disimular; incapaces de ocultar su complejo de culpa, hacen méritos futiles, tratan de aportar un granito de arena que el tiempo borra sin esfuerzo prácticamente en el mismo instante de posarlo. Se ocultan información como si de un activo de bolsa se tratara, para alardear de la gestión, comparten conversaciones de pasillo sobre lo bien que está la sanidad en Europa y lo pobres y catetos que somos en España y te recuerdan que estos días para ellos son descontados. No pasa nada, cuando la princesa se despierte, se los cobras y listo. ¿Te paso un teléfono de una agencia de recobros?

No son mucho peores que esa amiga que no puede quedar contigo y te planta, en estas circunstancias, porque le caduca un bono de masaje. Qué desconsiderada yo, no haber avisado antes.   

Tópico: una llamada puede cambiarte la vida. Es ley de vida pero esperas que no pase.

Es fundamental ser positivo, pero sabes que nunca será lo mismo. Necesitará una persona con ella las 24h, mudarse a otro piso, con ascensor, porque hace tiempo que no es seguro que suba las escaleras y tendrá que hacer rehabilitación, recuperar muchas cosas sencillas, como hablar o comer sola. Y aquí es donde podrían empezar las lágrimas, pero no tengo derecho. Es ella quien lo está pasando y nos necesita fuertes, a pesar de la multitud de criterios que la “someterán” en los próximos meses, hasta que consiga hacer valer su palabra, o no.

No fue el día que cumplí 30. El día que pasé a la siguiente etapa fue el día en que le dí la cena a mi abuela. A ella, que nos ha llevado al cole, nos ha cambiado los pañales, nos ha hecho la papilla, nos ha reñido por tirar pipas por la ventana, nos ha contado la historia de una vida (que siempre he pensado que tenía que haber registrado con una grabadora) y nos ha acompañado en los mejores momentos de las nuestras. Hemos jugado a las cartas y al parchís, hemos hecho cruzadas y sopas de letras, hemos visto el tiempo es oro y cifras y letras, hemos celebrado navidades, cumpleaños, bodas y bautizos.

La misma mujer que hasta hace una semana organizaba sola su casa, la compra, sus gastos, hacía su cama, su lavadora y su comida, de momento no podrá hacerlo sola. Y lo que temo no es lo que tarde en recuperarse, lo que temo es que las voces de sus vástagos tapen la suya, aun cuando consiga volver a hablar. Lo que temo es que la traten como a una niña cuando a ella lo que siempre le ha mantenido fuerte es ser independiente. Lo que temo es que el “por tu bien” se convierta en un “para ti, pero sin ti”, una suerte de tiranía bienintencionada de sus vástagos, que le quitarán lo único que la vida, a pesar de lo durísima que ha sido, no le ha quitado nunca: su yo independiente. Porque, si no puede decidir, hacer, salir, bajar, expresar y contradecir, si otros teneis voto sobre su voz, ¿qué le dejais?

real women

En muchos blogs, revistas y catálogos de moda, el tipo de mujer que venden es imposible, no sólo o no tanto por el físico que lucen, que a veces también, sino y creo que sobre todo, por la ropa que lucen. Las tías de este siglo, las normales, digo, no salimos de casa con tocados infinitos, camisas como vestidos, tacones de 16cm, escotes hasta el ombligo, transparencias q no dejan nada a la imaginación, moños y maquillaje para un desfile de alta costura ni miles de accesorios perfectamente conjuntados en cada muñeca.

Esto no quiere decir que sea partidaria del look “limpio como si nada”, porque un sfumato en la sombra de ojos siempre luce en una noche de fiesta. Lo que digo es q molan mucho más las tías guapas con ropa sencilla, cortes de pelo atrevidos y complementos masculinos, menos cargadas, retro... No sé, un poco así...


 















Me voy a casa a esperar a que me llame!

Qué nos pasa a las tías? No sabemos ser dejadas. No creo que tenga que ver con la edad, ni con el hecho de ser mujer, ni con nuestra composición hormonal ni con ninguna chorrada parecida. Creo que es absoluta culpa al 50% de la educación y al otro 50% de nuestra inmadurez permanente – los tíos también tienen inmadurez pero es de otro tipo, del tipo de gastarse el sueldo en tunearse el coche y no tener ni pa pagar la luz, pero ésa otro día.

Da igual que tengas 40 y mucha experiencia que 15 y casi ninguna, en cuanto se nos hace el chichi pepsicola por un tío, perdemos la dignidad. Suplicamos, esperamos, miramos el tlfno por si llama, cancelamos planes con las amigas porque necesita un hombro para llorar (un eufemismo pa decir: un calentón que resolver) y le excusamos por no aparecer: pobrecito, no habrá podido, habrá tenido un accidente, se le habrá muerto el perro? Y pq no ha avisado? Estará súper liado con los exámenes... ¿¿Queeee?? Nena, si te tragas esa excusa, te lo tragas todo. Literal.

Siempre que pensemos en algo que empiece por “pobrecito, seguro que...” da por seguro que está de cervezas con los colegas o entrándole a una erasmus. Y si crees que después de 3 semanas esperando a que te llame sin conseguirlo (aún no se ha demostrado que el tlfno suene sólo por ordenárselo o llorarle), le vas a dar una lección tirándole la copa por encima y dándole un bofetón, que sepas que lo único que le ha quedado claro es que por fin ha conseguido que entiendas que ya no teneis nada y ya no tiene que esconderse de ti cuando te ve.

Yo creo que tiene que ver con toda la mierda que nos meten en la cabeza desde pequeñitas y, está claro, se comen el 2º paso: no les explican a los niños que deberían ser en un futuro nuestros príncipes azules, pasarnos a recoger en carroza, escribirnos poemas de amor y mirarnos de soslayo, suspirando de amor.

Él no “está en casa, abatido porque no está contigo, que eres maravillosa, no sabe lo que tenía y quizá nunca se dé cuenta, pero tú puedes estar orgullosa y hay que ser muy fuerte para llorar y decirle que le quieres y pedirle que vuelva contigo” que es la mierda que nos cuentan. Él está de marcha con sus colegas y su única preocupación es no encontrarse contigo, por si pasa cualquiera de estas dos cosas: que le tires la copa y le des un bofetón o que le montes un numerito de amor/odio y le hagas el centro del choteo de sus colegas (a tu costa).

Maduremos, nenas. Dejémonos de dramones. Así pues, son importantes 3 cosas, si fuera niña en un futuro me daría por satisfecha con una:
  1. Madres que habeis sido mujeres y adolescentes antes de eso, no engañeis a vuestras nenas. Si un chaval no te hace caso, no es porque sea tímido, es porque no le interesas. Si un chico quiere algo contigo, lo sabrás. Dejaos de cuentos, no sois hadas ni princesas.
  2. Padres que habeis sido cabroncetes en vuestros tiempos mozos. No dejeis pasar la oportunidad de dejarles las cosas claras a vuestras niñas: no hay príncipes azules, si quisiera llamarte ya te habría llamado, no te querrá más cuanto más le des y no supliques cuando te esté dejando. Conserva la dignidad.
  3. Nenas, teneis que aprender a jugar a los videojuegos, hacer artes marciales, montar deputamadre en bici o lo que sea que sirva para tener en vuestra adolescencia lo más valioso que puede existir a este respecto: un amigo chico que os quite las ideas peregrinas de la cabeza y os ayude a pasar página a base de colegueo.

Todo esto para que lleguemos a ser mujeres de verdad. Sin inseguridades chorras, del tipo “me ha salido un grano, no salgo a la calle” o “en este anuncio salen tíos vestidos pero la tía está en bikini, voy a llamar a una asociación feminista” o “no me vale la talla 36 del mango, voy a estar una semana a líquidos y como me entre un tío lo más bonito que le via llamar es cegato perdido, porque cómo puede pensar que estoy buenorra si soy la simpática del grupo y he engordado 200gr”.

Ser feminista es hacerse respetar. Eso no significa ser una estrecha o dejar pasar al hombre de tu vida por esperar a que diga “te quiero” él primero. Significa aceptar de forma madura que no tienes nada que hacer con un tío o que sólo ha sido un polvo o que las cosas se han terminado. Sin escenas. Sin numeritos. Sin interminables mensajes suplicantes ni amenazadores. Sin canciones de Alex Ubago.

Tengo la regla y sí me entero. No es una suerte

Es raro. No es la 1ª vez, por supuesto, pero es raro. Soy consciente del chute de hormonas que me abotarga tanto como del dolor que las acompaña. Se hace difícil pensar, hay que hacer un esfuerzo para no dar importancia a las chorradas, para no dejarse vencer. Es una victoria pacífica en la que no ganas nada, salvo recuperarte a ti misma.

desde 1981

Ya ha llovido... Nunca he sabido qué quería ser de mayor y ahora no sé qué quiero ser de joven...

El caso es que en clase de yôga se mabía ocurrido una comparación chulísima para este post, pero como en la postura de la grulla no llevas libreta, se ma olvidao..
.

No es una sorpresa que he salío rarita, no me quejo. Me gusta la teoría del amigo de un compi q afirma que todos sumamos 100. Entre belleza, inteligencia, habilidades y demás... la suma total debe ser 100. Es por eso que los pivones son insulsos y los cerebritos son feos jejeje. También puede ser pq los niños monos se pasan el tiempo haciéndose fotos y no echan tiempo leyendo, así que de adolescentes su conversación será insulsa, lo que les convierte en adultos de sonrisa profidén y cerebro escaso. Todos sumamos 100.

En breve me abandonan los patitos. La mejor (y única) reflexión q me han ofrecido en el tránsito éste de cambiar de década, al preguntar para completar el “obligado” balance de 10 años, ha sido: “te diré, desde la experiencia, que el último mes de los 29 se parece bastante al primero de los 30”.

Parece una perogrullez, pero es cierto: llegas a los 30 con el bagaje que has ido acumulando en los 20. Y es lo que tienes para ir tirando, hasta que aprendas. Bueno, en mi caso a los 30 llegaré sabiendo hacer la maleta, meter el bagaje es harina de otro costal.

Hasta ahora, creo que los cambios se producían más que cada 10, cada 5 años. Y qué ha pasado en los últimos? Definitivamente soy otra persona, aunque tengo el mismo sustrato: pucelana, introspectiva y selectiva. Pero más madura, más preparada, más consciente... MAS. Menos princesa, menos pava... MENOS.

Los cuentos de hadas existen no para decirnos que los dragones existen, sino para decirnos que pueden ser vencidos. El problema es que a las niñas nos presentan los cuentos con una princesita para salvar y yo soy más de la opinión de equismagazine: “...el ‘gran daño que han hecho las películas de amor’ al género femenino por tenerlas esperando un Príncipe Azul subidas a una escalera (en este caso la del patio de vecinos, claro) con una limusina (léase Seat Ibiza) y clamando al cielo por su amor.” Absurdo papel de secundona pudiendo protagonizar, producir y vivir del merchandising.

Al final, lo que he fijado en estos pocos años, los últimos de mis 20's, es que no existen los príncipes. El amor verdadero sí puede encontrarse, pero todos nos tiramos pedos y yo no como perdices porque soy vegetariana.

Somos mujeres, digievolucionamos, todo depende de lo que vayamos poniendo en nuestra cabecita y de con quién y qué nos vayamos encontrando en el camino, sin excusarse en otros, cada una es lo que decida ser y nadie tiene derecho a disponer de tu vida excepto tú misma. Al cuerno las viejas costumbres, al cuerno tener que contentar a otros, guardarte tu opinión, quedarte en 2º plano o ejercer de objeto decorativo. Esto no es un culebrón de los 60's.

Tengo una década sin estrenar para hacer prácticas. Objetivo: no ser nunca una princesa. ¡Tengo 30!

Hoy no sé

Hoy la clase de yôga no me ha hecho efecto. Sigo de mala h*ssstia. Entre los trabajos de manualidades, el tiempo perdido de algunas, los que se te pegan al culo y los que no saben respectar “el momento”...

Debería ponerme a pensar en cosas positivas: por ejemplo, una compi de Yôga contaba hoy que se va de vacas una semana a fuerteventura y... ¡no! Mala idea, esto da envidia. A ver, a ver... Ha caído en mis manos un suplemento en el que anunciaban una expo que me parece chulísima, se titula “Unidad de medida. Estadio de fútbol”... ¡no! Esta tampoco, porque el suplemento es de éstos que creen que las mujeres sólo estamos interesadas en hacer dieta, comprar trapos y leer el horóscopo.

Quizá sería más sugestivo de un maravilloso buen humor de finde recordar el viaje a Barcelona. Lluviosísimo, pero muy bien acompañada, con mar de fondo, conociendo gente y, aunque con prisas (pa otra vez lo tendré en cuenta), refrescante en el ánimo.

También podría valer el hecho de haber ojeado una de esas revistas de diseño gráfico, con caracteres creados en un momento de inspiración por alguien que tiene un talento que ya me gustaría poseer para poder cultivar; y en la que te muestran sitios nuevos, con colores que trascienden el papel...

A veces me pongo a pensar en la cantidad de cosas que suceden mientras yo estoy estática y me entristece pensar que no estoy haciendo mucho con mi vida. Por ejemplo, cuánta gente no estará en movimiento mientras yo estoy escribiendo esto, viendo mundo, dando la última pincelada a su obra, asistiendo a una prueba, dándolo todo sobre una tabla, diseñando algo que veré el mes que viene, haciendo que todo lo que me gusta me sea asequible, creando espacios luminosos llenos de sonidos y objetos que inviten a permanecer, disfrutando del sol, del mar...

No puedo estar más de mala leche. De hecho ya estoy sonriendo. Mi gato está en mi regazo, ronroneando, feliz. Todos los que vivimos en casa, en este piso que hemos elegido entre los dos, somos felices de encontrarnos en él cada día, de compartir espacio y darnos lo que necesitamos. My home, my castle.

Feliz fin de semana por el resto de nuestras vidas.

(pensamientos escritos sin pensar)

Bella Ajmadúlina

En qué me diferencio
de la mujer con la flor
o de la muchacha que ríe
y juega al anillo.
¿Y el anillito no llega hasta sus manos?
Me distingo de la habitación con el empapelado,
donde estoy sentada sobre el final del día
y la mujer con los puños de cibelina
aparta de mí su mirada arrogante.
Cómo compadezco su mirada altiva,
y temo, temo espantarla,
cuando ella se inclina
sobre el cenicero de cobre
para sacudir la ceniza.
¡Oh, Dios mío!
Cómo le compadezco,
su hombro, su hombro deprimido,
y su cuello blanquito y fino,
que siente calor bajo las pieles.
Y temo que de repente comience a llorar,
que sus labios griten terriblemente,
que esconda las manos en las mangas
y que las perlas golpeen el suelo...


Ayer me fui a Dubai

Ayer, como todos los días, me fui a Dubai. Bueno, como todos no, pero ayer fui. Bueno, figuradamente.

Nunca abro el mesenyer, porque me atrae mucho más el feisbuc (otro día otro post sobre pq estamos tan obsesionaos con compartirlo todo con todos, bueno, mis todos de mi perfil no son tantos todos como los del perfil de la zarigüella alemana...). Sin embargo, ayer fue uno de esos raros días en que me dio por ahí y mira por donde, me encontré con Dubai en persona.

En la persona de María, que si fuera un objeto sería el baúl de la Piquer, si fuera un personaje de dibujos sería el tío viajero de los Fraggle y si fuera un baile sería el son cubano. María es esa persona dinámica que hay en todos los grupos, esa sonrisa de sandía con un chupito en la mano y ese cerebro de ciencias (afortunadamente María también es la que está a sopotocientos kilómetros y una escala de darme una somanta leches).

Ayer, después de no sé yo cuánto tiempo, contactamos y resulta q vive en Dubai. Que a uno podría sorprenderle y parecerle curiosísimo y arriesgadísimo, claro que sí, para una persona normal. María ha pasado de Madrid a Pucela, de Pucela a USA (qué mareo, haciendo el recorrido en raianer) y, una vez de vuelta a España, dejó todo para irse de nuevo: a DUBAI.

No sorprende saber que ella ha marcado allí, ha hecho su vida... pero estamos hablando de Emiratos Árabes, ha habido que olvidarse, eso sí, de los escotes profundos, el ombligo sólo se enseña en la ducha, sin ofender a nada masculino (por eso se usa toalla en lugar de albornoz).

Al margen de lo que nos podría dejar Sexo en Nueva York 2, es obvio que es un mundo diferente, con una cultura diferente y es maravilloso tener la oportunidad de conocer un hábitat tan variopinto a tan sólo 3 horas de diferencia horaria. Mujeres tapadas hasta los ojos gastando lo que para mí serían meses de sueldo en un diseñador de moda. Arcaicos valores con coches de lujo. Todo un proyecto por delante y María ya tiene en el bote la primera negociación (y la verdadera historia, q está contando en su propio blog, no es cuestión de hacer un AnaRosaQuintana).

Ayer era día de reencuentros... CONTINUARÁ

Estoy findesemanosa

Hoy ha sido uno de esos días que molan. A pesar del frío y que al haberme levantao a las 2pm ya sabía yo que no iba a cundirme mucho, ha sido uno de esos sábados que se disfrutan.

Después de pensar dónde ir, al final ha sido un café-librería en el sur de Madrid, debía ser el único que todavía no había visitado y me ha parecido el mejor, entre otras cosas porque los demás tienen escasas ventanas. Lo único malo es que tiene muy pocas mesas, pero está muy bien emplazado, la camarera es un cielín y el café está buenísimo. Además, hay muchísima luz para leer aunque sea de noche.

Antes de llegar a este café, había que comer. Lo más práctico era hacerlo por la zona. Descartadas cadenas multinacionales de comida rápida, he caído en uno de esos bares castizos, con los abuelos viendo el fútbol que me ha... ¡¡encantao!! ¡Niña, que te he dicho que calamares no tenemos! Nos ha servio estupendamente, to riquísimo y con una tapa de tomate cortao bien sazonaíto. ¿Qué tal los calamares? Jajajaja. Le via echar esto a la chavala, tú no le digas ná. Y cuando vuelvo del baño mencuentro con 2 magdalenas en el bolso :-D ¡¡Sí señor!! Esto es una campaña de fidelización y no lo de los puntos del VYPS.

De Camino(R) al metro, parada en una tienda de ropa que, al cabo de un rato, me dao cuenta que era de segunda mano. Pues me he pillao una americana vintage chuliiiisima por una cantidad irrisoria, toy encantá con este barrio. Hay que volver!

Lástima que el plan de MAGIA de por la noche se haya jodío, pero se organizará otro, fijo. Ayer, en mitad del jaleo de Sol (que si ya de por sí no me gusta nada porque siempre está lleno de gente: turistas, compradores... Ahora que estamos en vísperas de Navidad y ha dado el pistoletazo de salida el consumismo navideño, menos) descubrí por fin la librería que había visto por internet: pequeña, preciosa, ya el escaparate te atrae con sus cuentos de “La Cenicienta que no quería comer perdices” y “¿Por qué es tan aburrido ser una princesa rosa?”. Fui buscando un regalo para una amiga y me encontré con un sitio chulísimo, completísimo y con unas mujeres especiales: una abuela estupenda envolviendo los libros para regalo con una “plumita”, dos chavalas organizando el catálogo y una señora fabulosa comentando los libros. Al final me llevé una de sus recomendaciones que, por cierto, es un libro de Margaret Atwood. ¡Qué buena pinta!

Marketing directo en el mercado matrimonial

Los Mandamientos de la bien casada:

1. Ante todo hay que sonreír, tener el pelo muy lacio, preferiblemente rubio, mantener el tipo y no ganar ni un gramo aunque sea verano y haya una heladería en cada esquina.
2. Es imprescindible posar para los fotógrafos, pero nunca hablar con la televisión, ya que podrían darse cuenta de que la aspirante tiene una voz ridícula y el enigma se desvanecería.
3. A pesar de poseer grandes atributos, como ser rubia e hija de millonarios, es fundamental no enseñar las bragas en internet o su caché se depreciará irremediablemente en el mercado matrimonial.
4. Es imprescindible saber montar a caballo y suman puntos el tenis y el yoga. Es preferible que la aspirante no aprenda a jugar al golf o a tripular un barco ya que, aunque sea muy pijo, los potenciales maridos podrían considerar que, siendo mujer, trata de inmiscuirse en un terreno que no le pertenece.
5. La aspirante nunca beberá cerveza, en todo caso un Bloody Mary, una Mimosa, Coca Cola light o, sencillamente, agua con gas y una rodajita de limón. Ya tendrá tiempo de beber gintonics cuando se jubile o se divorcie.
6. Para saber quién es quién en el enrevesado mapa de apellidos de las cortes europeas, que se suscriba a Fortune, Forbes y Vanity Fair.
7. Puede ser envidiosa, pero que no se le note o romperá el hechizo de la distinción. El pecado de la envidia en su caso podría ser un rasgo grotesco, como un lamparón en el vestido. Si quieres ser aspirante a bien casada, procura que tu hermana no escriba un libro acerca de las cabezas que has tenido que pisar para auparte hasta tu matrimonio.
8. Miente, miente siempre y, en todo momento, di que nada ni nadie podría hacerte más feliz que tener una familia como la tuya. No falla.

EJEMPLO:

Las hermanas Miller (Pía Christina, Marie Chantal y Alexandra Natasha) son tres perfectas niñas de sociedad que cumplieron con el destino de un matrimonio de provecho. Su padre, Robert Miller, fue el rey de los duty free. Cuando las hijas alcanzaron la mayoría de edad, encargó a Herb Ritts una sesión fotográfica donde aparecieron vistiendo tres little black dress de gusto impecable. Las fotos fueron enviadas a todas las revistas de sociedad con un breve curriculum de cada una y una información adicional: el magnate había dotado a cada una con una fortuna de 15 millones de euros. Los esfuerzos dieron sus frutos. A los viejos apellidos siempre les ha venido bien sanear sus cuentas corrientes con fortunas burguesas.

Fuente: MujerHoy 28ago-3sept 2010

AVE y nenas


Desde el asiento del AVE, se ve a dos obreros allá en un tejado.
- Me via llevar esta tabla que vale pa hacerme una mesa pa casa, si pillara otra igual...
- Yo no quiero saber nada, via pillar la herramienta y me voy p’alla
- A ver si me llevo también unos remaches de aquí...

Es alucinante lo del AVE, cariño, no se nota nada la velocidad, parece que vamos a 2 por hora. Es que estamos arrancando!

En el trayecto nos ponen la peli “Qué les pasa a los hombres”. No les pasa nada! Las engañadas somos nosotras. Nos imprimen desde bien pequeñitas que si un tío nos trata como un cabr*n es porque le gustamos, pero ellos manejan otro código, por eso no les entendemos y entre nosotras evitamos hacer frente a la verdad y nos protegemos emocionalmente hasta la estupidez. Nos hacemos las encontradizas, preguntamos “discretamente” a sus conocidos (no hay discreción que valga, digas lo que digas SE NOTA).

Cuando no nos llaman, nos pasamos esperando todo un finde, sin alejarnos del teléfono (si es el fijo, en el sofá de casa y, si es el móvil, lo tendremos boca arriba en la esterilla mientras hacemos el saludo al sol, siempre mirándole con el rabillo del ojo, por si suena, preparadas para saltar sobre él al primer tono, con gran autocontrol y madurez). Días después, sin llamar... Habrá perdido mi número, te dices convencida y ninguna de las que se llaman tus amigas te dice nada negativo, muy al contrario, te reafirman en tu teoría absurda de que si no te ha llamado es porque se siente abrumado por tu perfección, tiene celos de tu éxito profesional o ha tenido una tragedia familiar. De repente, hablas con un amigo y él te lo aclara. Te costará asimilarlo o no, pero él te lo dice sin paños calientes: No te ha llamado porque no le interesas.

Hay 2 categorías: inteligente y divertida en la categoría de lo mental y sexy y mona en la categoría de lo físico. Sólo puedes ser 2 cosas a la vez y nadie quiere estar en un solo grupo.

Vienes sola?

Sí, es sólo para mí. Cuando una quiere hacer cosas sola el mundo se encarga de recordarle que las cosas se venden por pares, como los calcetines y las paellas, que son para dos. No ha dejado de repetirme desde que empecé a consultar, hasta que he salido "para ti sola, porque tú lo vales". ¿Cuál es tu problema? Que pierdes dinero? Haber calculado mejor los márgenes o haber puesto que es mínimo para dos, no dés por hecho. Si es que ya no sé cómo explicarlo.

Estoy hablando del spa de debajo de mi casa. Quién necesita a otra persona para relajarse? Yo lo quiero SOLO PARA MÍ. Para relajarme, para no pensar, para respirar hondo, cerrar los ojos y oír el borboteo del agua, ver la luz cambiando de color... Con tu zumito, tu albornoz y tus chanclas, con velitas por todas partes y música suave (aunque lo del volumen de la música no lo tienen muy bien pillao).

Cambias de la cama de chorritos por todo el cuerpo, a los chorritos en el cuello, a los de la espalda. Sales, te das una ducha fría y pasas al baño de calor húmedo (42º con una humedad del 100%) con olor a eucalipto, de ahí a los chorritos helados y a presión para las piernas y de vuelta al jacuzzi calentito, a 36º. Gurri, gurri, gurri...

Lástima que el tiempo pase tan rápido. Cuando tu hora se acaba, te encienden las luces, te indican dónde está la ducha, el secador de pelo y te despiden con una muestra de eau de toilette (yo he pillao 3 jeje).


Un gustazo. Que el dueño ha perdido dinero? Que hubiese calculado mejor los márgenes y no hubiera dado por supuesto que todo el mundo va "de a dos". Yo lo quiero PARA MÍ (y dije que no lo compartiría).

Mujeres independientes son las que se eligen los vestidos

Entrevista a Carolina Herrera (para comprar cuyos bolsos la gente se deja su buen pastón o, si su economía está por detrás de su snobismo, lo que se dejan es el orgullo en un puesto del mercadillo), que he encontrao buscando notas sobre Sex & The City, que estrena en breve...

http://www.lanacion.com.ar/nota.asp?nota_id=1141536

Ella es diseñadora y empresaria (ejem!) y tiene muy claro que una mujer independiente es lo que a mí se me parece mucho a una señora de los USA de los años 50 :-S Atención a frases como:

1) "de los números se ocupa el presidente, yo me centro en el diseño" (pues entonces no te digas empresaria, dí que eres... no sé... ¿diseñadora?);

2) su definición de mujer: "activas, porque es una mujer que tiene familia, que tiene niños, que se mueve. No es una mujer que no hace nada. Hoy en día todo el mundo hace algo. Y las mujeres en general son activas" (hola, soy Coco. Ser activo es moverse. Bien eso nos ha quedao claro... ¿hacia dónde? A la guardería? A casita con su maridito?); y

3) Ésta me ha dolido: "Sex and the City me parece sencillamente horroroso. Porque es la antimoda. La moda que sale en Sex and the City no debería existir" (Uy no, señora, tú a lo que te refieres que "no debería existir" son mujeres independientes en el verdadero sentido de la palabra, no en el que te has inventado tú:) "Yo estoy hablando de una niña moderna, que tiene familia, que tiene unos hijos y que es independiente en la forma en que piensa, para vestirse y para hacer cualquier cosa que quiera hacer" (sí, cariñito, pues claro que te puedes apuntar a cerámica, eso sí, a tenis no, que me llevas la falda muy corta). "No es independiente económicamente, es independiente de mentalidad." (pues si no hay independencia económica, apaga y vámonos. Vamos, no sé, a mí es lo primero que me aclararon mis padres: si quieres ser independiente, gana tu propio dinero).

Otra que va sentando cátedra... Y esto, que parece una nota de la sección de Sociedad "evento social: diseñadora abre local de su marca en la ciudad" lo incluyen ¡¡en la sección de Economía!! Afortunadamente, a este lado del charco las cosas son muy diferentes... ¿verdad? ¬¬

Eres Bradshaw o Maru?

Érase una vez una nena que soñaba con que un día, el que fuera, cuando tuviera pareja, ahí sin prisa, viviendo en el siglo XXI todo se repartiría al fifty/fifty. Que después del inicio del cuento de hadas, cocinarían las perdices a medias y trabajarían los dos.

Una se imagina que será una mezcla entre Carrie Bradshaw y Miranda Hobbes (chic, femenina/ista, confiada y con éxito) y un día se da cuenta de que se ha convertido en una Maru (desaliñá, multitarea, atacada y con un señorito en casa).

Que tú piensas que te van a tratar como a una princesa y luego te piden como a una madre; que pasan del "dónde estás, cariño?" a "dónde está mi camiseta? (sin cariño)" Del "te quiero" al "quiero un mini-yo" y del "tú me haces feliz" a "me haces la cena?".

La felicidad no empieza con un castillo (en el aire) sino con un lavavajillas, una señora que venga a planchar y un buen acuerdo pre-nupcial (matrimonio por el rito bancario), esto es: "no soy tu madre ni tu compañero de piso, tus gayumbos te los lavas tú, no pienso levantarme a buscar tu camisa de las reuniones y si quieres una tostada con queso, vete a la cocina y te la preparas, ésta que acabo de untar es pa mí".

El "contigo pan y cebolla" ya no se lleva, la igualdad empieza donde uno la ponga y no hay hombres que no sepan hacer nada, sino niños maleducados que no quieren crecer.

¡Viva la liberación de la mujer! (pero no pienso quemar mi sujetador, que es de La Perla).

En femenino.. ???

Internet. Ese sitio donde uno puede encontrar de todo, casi. Internet es también un negocio, para muchos, con un público segmentable. Hasta aquí bien.

Te llega (aunque no es pa ti) una revista buena, de estas publicadas en papel del bueno, con el pis-pas del mundillo publicitario
off y online y de repente ahí lo ves: EL REPORTAJE (pagado!?). "Ellas se adueñan de internet. Enfemenino.com es un soporte con un potente tráfico que cubre las necesidades informativas con contenidos hechos por y para ellas"

Os cuento a qué contenidos se refieren (¿por qué llaman contenidos a lo que se puede llamar mi#rda?): belleza, moda, horóscopo, maternidad, cocina, Pareja, decoración... sigo o ya ves por dónde voy?

Amos a ver, señores y sobre todo señoras que contribuyen, crean, diseñan y rellenan esta web:

1) no sé cómo habrán segmentao pero una muestra de 17 señoras con carrito del super de abajo, no es válida.
2) les recomiendo se busquen un buen psiquiatra con objeto de tratar las conexiones neuronales recuperables después de trabajar en esto.
3) si sólo sabéis ofrecer estereotipos, entonces no segmentéis. Prefiero una web en la que tenga que pasar por las noticias que no me interesan (fútbol, famosos, coches...) y ver en diagonal la última colección presentada en Cibeles para llegar a las noticias de Ciencia, Internacionales y el chiste gráfico que encontrarme con que me venden un contenido específico para mujeres que parece la SuperPop.
4) Webs para adult@s tienen??? Prefiero no saberlo

Día Internacional de la Mujer (Trabajadora, cuál no lo es?)

La idea de un día internacional de la mujer surgió al final del siglo XIX, en plena revolución industrial y durante el auge del movimiento obrero. La celebración recoge una lucha ya emprendida en la antigua Grecia por Lisístrata, quien empezó una huelga sexual contra los hombres para poner fin a la guerra, y que se vio reflejada en la Revolución francesa: las mujeres parisienses, que pedían "libertad, igualdad y fraternidad", marcharon hacia Versalles para exigir el sufragio femenino, pero no fue sino hasta los primeros años del siglo XX cuando se comenzó a proclamar, desde diferentes organizaciones internacionales de izquierda, la celebración de una jornada de lucha específica para la mujer y sus derechos.

Año 1911
La Conferencia Internacional de Mujeres Socialistas, reunida en Copenhague, proclamó el Día Internacional de la Mujer Trabajadora como una jornada de lucha por los derechos de las mujeres. Como consecuencia de la decisión adoptada en Copenhague el año anterior, el Día Internacional de la Mujer se celebró por primera vez (el 19 de marzo) exigiendo para las mujeres el derecho de voto y el de ocupar cargos públicos, el derecho al trabajo,a la formación profesional y a la no discriminación laboral.

En el año 1917, como reacción ante los 2 millones de soldados rusos muertos en la Primera Guerra Mundial, las mujeres rusas escogieron de nuevo el último domingo de febrero para declararse en huelga en demanda de "pan y paz". Los dirigentes políticos criticaron la oportunidad de la huelga, pero las mujeres la hicieron de todos modos. El resto es historia: cuatro días después el Zar se vio obligado a abdicar, y el gobierno provisional concedió a las mujeres el derecho de voto. Ese histórico domingo fue el 23 de febrero, según el calendario juliano utilizado entonces en Rusia, o el 8 de marzo, según el calendario gregoriano utilizado en otros países.

La historia más extendida sobre la conmemoración del 8 de marzo hace referencia a los hechos que sucedieron en el año 1908, cuando murieron calcinadas 146 mujeres trabajadoras de la fábrica textil Cotton de Nueva York en un incendio provocado por las bombas incendiarías que les lanzaron ante la negativa de abandonar el encierro en el que protestaban por los bajos salarios y las infames condiciones de trabajo que padecían.

A partir de noviembre de 1908, según otras fuentes, en el marco de una huelga de más de trece semanas de duración que las empleadas y empleados del sector textil realizaron en el East Side de Nueva York en la que participaron más de 20.000 obreros, en su inmensa mayoría mujeres durante las cuales padecieron hambre, ataque de esquiroles, detenciones (más de 600), despidos... pero consiguieron las peticiones reclamadas. El 8 de marzo de 1909 se convocó una manifestación exigiendo, de nuevo, mejoras de condiciones para las mujeres emigradas y la abolición de la explotación infantil así como el derecho al voto de las mujeres.

La Declaración de los Derechos de la Mujer y de la Ciudadana fue un texto redactado en 1791. Es uno de los primeros documentos históricos que propone la emancipación femenina en el sentido de la igualdad de derechos o la equiparación jurídica y legal de las mujeres en relación a los varones.

Reclamaba un trato igualitario hacia las mujeres en todos los ámbitos de la vida tanto públicos como privados: derecho al voto y a la propiedad privada, poder participar en la educación y en el ejército, y ejercer cargos públicos llegando incluso a pedir la igualdad de poder en la familia y en la Iglesia.

Aún falta mucho por recorrer, pero podemos mirar atrás orgullosas y agradecidas de aquéllas que nos precedieron. Ésa es la lucha feminista y no la retirada de un anuncio de D&G. No es por la palabra (miembra, jueza, médica...) sino por el derecho (a llegar/ejercer) por lo que luchaban.

He descubierto los rulos :-?

Los llevo rosa y morado, sujetos con una horquilla porque, aunque son "adherentes" yo soy muy torpe (que tengo un pelaaaaazo...).

Esto es una cosa que a una la enseñan, esto no se aprende de motu propio. De repente un día, viviendo con otra tía, te la encuentras saliendo del baño con ellos. Que tú en un primer momento piensas: ostras!! yo no me lo pongo ni de coña, que ridícula me veo sólo de pensarlo!! Sólo me faltaría la bata de guatiné!! Pero 20 minutos después ves el resultado y lo flipas. Así que ahora... lo estoy intentando, y digo intentando porque todavía no lo he conseguido, pero el look queda estupendamente para el momento revista de moda con cocacola light jajajaja.

Ya que te haces lo del pelo, te pones la mascarilla de mango y manzanilla en la cara, te limas las uñas, te depilas...Y después de eso te pones a leer un libro porque después de tanta superficialidad tienes dudas de la capacidad neuronal de tu cerebro. Luego sucumbes y te pones a ver un video que te recomiendan. Las dos mujeres más ridículas que puedas encontrar, cantan juntas "luciendo" sus peores galas. Y después de ése, otro, que no tiene una letra como para pararse a reflexionar pero me encanta (los zapatos, las faldas, las coreografías, los absurdos primeros planos, la música pegadiza...).

Verás tú pa quitar toas las horquillas y total, tampoco ha quedado tan bien. Pos ná, a buscar otro momento para volver a intentarlo.

¿Por qué será que esto me recuerda a la columna de Carrie sobre la patata frita perfecta?

No te metas a mi feisbuuuuc...

Marujo-day

Guarda a los gatitos en un cuarto para que no se peleen con la fregona, enchufa el aspirador, quita las fundas del sofá, abre las ventanas y procede. Después el liquidito multiusos y a pasar la balleta, como en el anuncio. Saca la ropa de la lavadora y ponla en la secadora. Limpia el baño con desinfectante con olor agradable (yo los compro con ese criterio y de marca blanca). Pon agua con friegasuelos y lejía en un cubo y procede. Mientras el suelo se seca, lava los platos y limpia la cocina. Pon fundas limpias en el sofá. Cierra las ventanas. Echa ambientador (olor limón, fresco y agradable). Saca la ropa de la secadora, dóblala y sepárala en dos grupos: para guardar, para planchar.

Te llevas al salón la tabla de planchar (con la tv puesta en un canal de música, como el KissTV, momento Live), echas agua en la plancha, la enchufas para que se caliente y, mientras, cambias la bolsa de basura y cierras la anterior. Ya llevas 2 horas.

Ahora toca el momento plancha. Hay que hacerse con sopotocientas perchas, lo primero. Con los pantalones me cuesta, menos mal que mi padre me chivó cómo se hace la raya (y me puso a hacer 25 jajaja). A las camisas ya las tengo cogido el truco, aunque es laborioso. Las sábanas y la ropa de casa no se plancha, ni los pijamas.Es perder el tiempo. Lo peor son las chaquetas (que sí, se planchan, yo lo paso todo por la lavadora, secadora y plancha si la necesita y hasta que aguante. Andar separando también es perder el tiempo). Las camisetas son lo peor, no he visto costuras peor centradas ni mangas más rebeldes. Cuando terminas ya han pasado casi 4 horas y se ha hecho de noche. Pero qué orgullosa estás de tí misma. ¡¡Y eso es vivir sola!! (A eso hay que sumarle proveerse, trabajar, pagar... en fin, I think I've made my point).

Hacer de ama de casa es muy duro. (¿la mancha de xxxx se quitaba con leche o con amoníaco? Oops! Tarde). En esto de la igualdad nos está faltando centrarnos en quitarnos trabajo dentro. Está muy bien poder elegir entre ser camionera o bailarina, pero lo que también quiero es poder elegir entre fregar o leer.

Han Sola

¿Para qué quieres una casa tan grande? ¿Dos dormitorios para ti sola? ¿Dónde está tu novio, no va a vivir contigo? ¿Vas a conducir un coche tan grande, tú? ¿Por qué no te compras uno más pequeño? ¿Viajas sola? ¿Te vas tan lejos tú sola? ¡Sí! Un sí categórico, que no tendría por qué tener que darte. Aún menos: tú no tendrías por qué preguntarme. ¿Se lo preguntas a un hombre? ¡No! Es el tipo de preguntas que le haces a un niño.

Ilústrame, ¿a quién más necesito? Mejor dicho, a quién más necesitas tú, el que me tiene enfrente, el que se siente intimidado o incómodo ante una mujer que compra sola, viaja sola, paga con el dinero que gana y vive sola. Sólo te falta decirme que no necesito trabajar, que lo que debería estar haciendo es buscar un marido. Tic, tac. Tic, tac. Tic, tac.

No es ultrafeminismo, es que tengo derecho a no tener que estar justificando cada paso que doy por el simple hecho de ser mujer. Es cuestión de mente. Es una cuestión de educación. Es una cuestión de la época histórica en la que vive tu mente. Es una cuestión de prejuicios, de evolución, de que aún te pilla por sorpresa lo que es absolutamente normal. Es tu problema. No te culpo.

Pero:

Si me coges la tarjeta de embarque no me preguntes si viajo sola; si me atiendes en una oficina, no me preguntes dónde está mi novio cuando vayamos a tu despacho a firmar la venta: yo firmo y yo pago; si te invito a mi casa, no me preguntes por qué vivo sola teniendo pareja; si sabes que tengo pareja y que vivo sola, no me preguntes cuándo nos vamos a vivir juntos ni afirmes, como si lo supieras todo, que ése es el siguiente paso o la relación se estancará; no me preguntes a qué espero para quedarme embarazada o por qué malgasto (según tú) mi dinero en alquilar en vez de comprar.

La misma respuesta para todo: No es asunto tuyo. Guárdate tus adjetivos.

¿En qué año vives? I'm a L.A.T. woman from the XXI ;)