Marketing directo en el mercado matrimonial

Los Mandamientos de la bien casada:

1. Ante todo hay que sonreír, tener el pelo muy lacio, preferiblemente rubio, mantener el tipo y no ganar ni un gramo aunque sea verano y haya una heladería en cada esquina.
2. Es imprescindible posar para los fotógrafos, pero nunca hablar con la televisión, ya que podrían darse cuenta de que la aspirante tiene una voz ridícula y el enigma se desvanecería.
3. A pesar de poseer grandes atributos, como ser rubia e hija de millonarios, es fundamental no enseñar las bragas en internet o su caché se depreciará irremediablemente en el mercado matrimonial.
4. Es imprescindible saber montar a caballo y suman puntos el tenis y el yoga. Es preferible que la aspirante no aprenda a jugar al golf o a tripular un barco ya que, aunque sea muy pijo, los potenciales maridos podrían considerar que, siendo mujer, trata de inmiscuirse en un terreno que no le pertenece.
5. La aspirante nunca beberá cerveza, en todo caso un Bloody Mary, una Mimosa, Coca Cola light o, sencillamente, agua con gas y una rodajita de limón. Ya tendrá tiempo de beber gintonics cuando se jubile o se divorcie.
6. Para saber quién es quién en el enrevesado mapa de apellidos de las cortes europeas, que se suscriba a Fortune, Forbes y Vanity Fair.
7. Puede ser envidiosa, pero que no se le note o romperá el hechizo de la distinción. El pecado de la envidia en su caso podría ser un rasgo grotesco, como un lamparón en el vestido. Si quieres ser aspirante a bien casada, procura que tu hermana no escriba un libro acerca de las cabezas que has tenido que pisar para auparte hasta tu matrimonio.
8. Miente, miente siempre y, en todo momento, di que nada ni nadie podría hacerte más feliz que tener una familia como la tuya. No falla.

EJEMPLO:

Las hermanas Miller (Pía Christina, Marie Chantal y Alexandra Natasha) son tres perfectas niñas de sociedad que cumplieron con el destino de un matrimonio de provecho. Su padre, Robert Miller, fue el rey de los duty free. Cuando las hijas alcanzaron la mayoría de edad, encargó a Herb Ritts una sesión fotográfica donde aparecieron vistiendo tres little black dress de gusto impecable. Las fotos fueron enviadas a todas las revistas de sociedad con un breve curriculum de cada una y una información adicional: el magnate había dotado a cada una con una fortuna de 15 millones de euros. Los esfuerzos dieron sus frutos. A los viejos apellidos siempre les ha venido bien sanear sus cuentas corrientes con fortunas burguesas.

Fuente: MujerHoy 28ago-3sept 2010

No hay comentarios: