Nochevieja en casa

Hoy me siento a gusto conmigo misma. J%der, parezco un anuncio de compresas! Jajajaja Pero es que es verdad: me ha dado tiempo a currar, comer ligero, hacer recaditos (no sólo para mí) e incluso debo estar invadida de espíritu navideño porque he tomado la iniciativa para organizar la cena de Nochevieja. Vayamos por partes.

En la ofi hoy, aparte del ambiente de pocas ganas y poca gente, que hemos estao de teambuilding divinamente, he sufrido una crisis de identidad, que mejor reir por no llorar. Trabajando en una multinacional, uno podría pensar que tiene a su alcance los mejores medios y más rápidos. A veces no es así. Muchas veces he ayudado a compañer@s que se incorporan nuev@s a que, cuando llegan, tengan un portátil, una contraseña de red y un correo electrónico. Pues hoy, por primera vez en 4 años, al tío del helpdesk se le ha ocurrido que me debo haber aburrido ya de llamarme como me llamo y, entrando en la aplicación para peticiones informáticas con mi usuario y contraseña, aparecía el nombre de una compañera que se incorpora esta semana, con mis datos. Yo me quedao igual de flasheada. Menos mal que he podido dar con alguien del helpdesk que pensaba como yo y lo primero que me ha dicho es “pero qué te hemos hecho?”. He sobrevivido a la crisis de identidad. Con secuelas. Irreversibles.

La comida ha sido ligerita y durante ella y en los trayectos he cumplido además con mi viejo placer de leer. El libro que tengo ahora entre manos es para regalar a los creyentes. Si después de leerlo siguen sin querer ver la verdad, no sé qué más hacer. Me ha cundido un montón la tarde, en poco tiempo he hecho varios recaditos (vivan los centros comerciales: calentitos y con un montón de servicios juntos, también la gente está allí muy junta, y hablan muy alto, y te empujan, y sueltan a sus fieras por allí...).

Y efectivamente, estoy de buen humor y he pensao, habrá que coordinarse para comprar y preparar la cena de Nochevieja, por 2 motivos: para que no pase como aquella vez que terminamos comiendo en el bar de abajo en un megacumple y para que a la abuela no la demos ni el más mínimo curro. Y aquí me tienes, haciendo llamadas, preparando emails, listas de la compra, mirando recetas... En fin, terminar el año en paz. :-D

Los propósitos de año nuevo? Son una mezcla de deseos y propósitos que no sé si conseguiré, pero dicen que aunque la utopía nunca se cumple, el avance se consigue caminando hacia ella. 2011 ha pasado muy rápido. Ha sido muy dulce, no recuerdo (y no quiero rememorar) malos momentos. Espero que el 2012 sea al menos tan fácil como el 2011, que no traiga disgustos, sinsabores ni ansiedades.

Es momento de recoger los bártulos del 2011, guardarlos con cariño y empezar a estrenar una sonrisa nueva que dure otros 12 meses de nuevos retos, nueva vida... ¡¡y nuevo especial de JOSEMOTA!!

FELIZ AÑO NUEVO 2012

Y, por Dios, a ver si este año nos anuncian bien las campanadas, que no cuesta ná...

BCN


Barcelona siempre es genial. La gente luce diferente, hasta la cerveza sabe diferente. Será porque al lado del mar todo está más rico, pero creo q también influye el hecho de que sea tan cosmopolita, es nuestro pequeño Londres. Monumentos, tiendas vintage, tribus urbanas, carnicerías halal...

Siempre que voy me encanta. Se está convirtiendo en costumbre alojarse siempre en el mismo hostal, en el Raval. No tiene ascensor, pero a eso ya estoy acostumbrada. Y cómo no voy a repetir! Si la última vez me despertaron un domingo unos tíos “jugando” con un trilero debajo de mi ventana.

Tienes al lado las ramblas, el mercado de Sant Antoni, el mercadillo del Raval, los cafés y los edificios más alternativos. Si te mueves un poco, tienes la zona pija, pero también con los edificios más emblemáticos, aunque la verdad es que en Barcelona allí por donde te muevas mira siempre hacia arriba, las fachadas son alucinantes.

También encontré una librería que, aunque estaba especializada en catalán y no lo entiendo, encontré un libro fantástico, mi maravilloso autorregalo de Navidad con el que estoy feliiiiiiiiiz. Intenté probar un café que había leído en un blog pero estaba cerrado.

El 1er día estuvimos en una reunión de retroinformática. Hablan otro idioma. Hemos disfrutado restaurantes con decoraciones chulísimas y comida aún mejor, paseado por la playa (incluyendo entre las vistas a un tío en pelotas por la arena jejeje), nos hemos colado en el único garito abierto un domingo a la 1.30 de la madrugada, hemos disfrutado del sol, de no llevar reloj y de cada rincón de la muy europea Barcelona.