Un respeto, que podría ser tu madre. Esa señora, que no tiene culpa ninguna de que algunas marcas no contraten asesor de branding pero sí a un señor con gusto por idiomas extranjeros (y no me refiero al catalán) que cualquier adulto español de más de 40 y los alumnos de la ESO llamarían “el chapurriau ése”, podría ser tu madre.No hay derecho a que esas marcas que vienen de fuera (y no me refiero al cava) conviertan a nuestras madres y abuelas en un Antonio Ozores. Porque uno las ve en el súper haciendo el esfuerzo de complacernos, a los hijos y nietos que pasamos por casa na más que una vez al mes a que nos den la paga, nos laven la ropa o nos hagan comidita rica porque la última vez que comimos caliente fue cuando se nos olvidó la ensaladilla rusa en el salón con la calefacción puesta. Uno las ve y le dan pena, ¡no hija no!
¿Tienen Quetedoy pocho-chufin? Lo siento señora, el qué? (de lejos se oye al encargao: "esto es una tienda mu decente, aquí no vendemos guarrerías"). No, hombre, el helao ése... el quetedoy de madalena... el que anuncian en la tele... el catre-de-hoy de madalena. Mu digna ella. La que no se entera es la cajera, que se queda con esta cara :-?
Que el Carte d'or estará mu bueno, pero de qué les sirve si no hay quien lo pida. Al final me llevo el de toda la vida, que sabe igual y no te hiere en el orgullo.
Dedicado a los creativos publicitarios sin asesor de branding, que se ve que no son españoles y nunca han ido al súper con su madre.
