Es
raro. No es la 1ª vez, por supuesto, pero es raro. Soy consciente
del chute de hormonas que me abotarga tanto como del dolor que las
acompaña. Se hace difícil pensar, hay que hacer un esfuerzo para no
dar importancia a las chorradas, para no dejarse vencer. Es una
victoria pacífica en la que no ganas nada, salvo recuperarte a ti
misma.
