2ª parte (empieza en la 1ª parte del CUENTO)

No es que se estuviera liando con otra, quizá ni siquiera tenía que ver con otra mujer, tampoco le estaba notando un comportamiento sustancialmente diferente... eran sus gestos. Sus amigas pensarían que era una gilipollez, pero porque las pobres eran unas ñoñas de mucho cuidado que aún llevaban la misma cinta de seda rosa transparente alrededor de los ojos para no ver. Ada era capaz de darse cuenta de esos pequeños detalles que se habían perdido, ahora no sabía muy bien dónde.

A Víctor le brillaban los ojos cuando se sentaban el uno frente al otro, no hacía falta que ella dijera nada, él tenía esa mirada especial que le había visto cambiar cuando llegaba otra persona. Se reconocía en esos ojos vivos, color caramelo. Pero ahora se había dado cuenta de que la miraba como a los demás.

Tenía también un movimiento rápido con los dedos sobre los bordes de la barba que sólo hacía cuando estaba realmente interesado en algo. Y sólo se lo había visto hacer en las largas conversaciones con sus amigos, siempre regadas con un buen vino y cuando estaba con ella. Lo que la hacía especial, es que podían sentarse uno frente a otro, sin decirse nada, y él siempre hacía ese gesto de sumo interés.

Ahora ya no. Y no es que la importara, porque después de casi 8 años las cosas habían evolucionado de forma bastante diferente a como ella esperaba... O sí, si la importaba, porque si no, no estaría pensando en esto justo antes de dormirse.

Ada nunca lleva nada puesto para dormir. Siempre dice que la ropa es para cubrirse ante los demás pero que en su casa no tiene por qué hacerlo y menos en un momento tan relajado como es meterse en la cama. Por eso sus sábanas siempre son tan suaves y huelen tan bien, porque para ella irse a dormir es como volver a ser un bebé después del baño, justo en el momento en que te masajean con la Nenuco y se te cierran los ojos sin querer.

[Continuará...]

Queso de burgos

Lunes y, como cabría esperar, mal empezamos. El viernes de birras con los colegas, bien, pero la cosa se torció el sábado. Un arrechucho acabó con mi pequeño afán de ver algo en la tele y dormir como una bendita las horas de sueño acumuladas. Como siempre, me dieron las tantas potando hasta el aire de los pulmones y ya había amanecido cuando por fin me tumbé en la cama y no hizo falta que me volviera a levantar. No recuerdo haberme quedado dormida pero me desperté con el calorcito del solete que entraba por la venta y ya eran las 12h. De ahí a un bareto con ventanales, a ver el sol, los árboles con el color del otoño y un nestea y poco más, que tampoco estaba yo pa excesos culinarios.

El domingo pasó así, sin pena pero con sábanas, compradas en el carrefur, el mismo que han ampliado y ahora tiene sección librería. No es nada del otro mundo pero han puesto butacas. Ocupadas en principio por dos enanos (desde mi punto de vista, los asientos deberían estar reservados a los mayores, los niños están en edad de cansarse y yo llevo 3 horas de sueño y el estómago jodido, tengo clarísimo quién tiene preferencia, pero en la práctica me siento en el banco de plástico y espero). En cuanto se van, me arrellano en una de ellas y el churri, que justo llega en ese momento, es enviado a un nuevo y apasionante recado, lejos, muy lejos, con objeto de que yo pueda disfrutar de mis minuticos de arrellane en la butaca bendita. ¡Qué gustico! Y poco más, porque a las 19h de la tarde me metí en la cama y hasta hoy...

Y el lunes, pues un lunes según la mismísima ley de Murphy (y su PM). Ná más empezar, las impresoras van a velocidad de tortuga con artrosis, me cortao el dedo con el paquete de folios, tengo una reunión que si sale que si no, me dao cuenta q en la última mudanza de puestos man tangao las tijeras y me saltao un trocitín de diente mordiendo el tenedor en lugar de la ensalada (dentista de urgencias y factura proporcional). Esta noche se cena queso de burgos con yogur. Mal empezamos.

Pero como me ha recetao un amigo una dosis de optimismo, via pensar diferente: no tengo problemas graves y via cenar blandito, sí, pero con el amor de mi vida al lao :D (qué moñas, ma quedao... En otra ocasión lo puliría con una frase cínica, estilo Miranda, pero hoy no.. ¡ma-ña-na!).

1ª parte

Había dejado la puerta del baño entreabierta y le oyó entrar. Casi podía verle, con el abrigo perfectamente doblado, apoyado sobre su antebrazo izquierdo, dejando con gesto cansado el maletín en su despacho.

Sin cambiarse, con el traje impoluto aún después de las horas de avión, la buscó por toda la casa, hasta que la encontró en el baño. Ada estaba en la bañera, cubierta de espuma, rasurándose las piernas con una maquinilla deshechable de una sola hoja. Las venden mucho más pijas y complejas, pero siempre le ha parecido una tontería gastarse más dinero en algo que ya les venden a los tíos tirado de precio, sólo porque tenga forma curvada y sea de color rosa.

Mientras recorría con cuidado la zona interior de la rodilla, Víctor empezó a hablar. Le estaba contando cómo le había ido este congreso de dos días del que acababa de volver. Cuando llegó a la línea del bikini, Ada ya había descubierto dos cosas: que Víctor la estaba mintiendo y que no la importaba en absoluto.

[Continuará...]

Engominados, trajeados... disfrazados

Invisible tras el negro de mi blusa, les veo salir. La mirada escondida bajo un mechón rubio del flequillo, la pose distraida. Engominados, trajeados, encorsetados. Henchidos de orgullo, mostrando el alfa los machos, adorables, inocentes o experimentadas, mostrando casi nada, ellas.

Un espacio pequeño en el que confluyen todos los arquetipos de los negocios: los que vienen a montar y desmontar, las azafatas, los directivos móvil en mano sin pararse en nadie, los trajeados, disfrazados intercambiando tarjetas como cromos y comentarios como pañuelos de seda por delante, como dagas punzantes en los murmullos de detrás.

Quién viene en realidad por la conferencia? Quién por los regalos? Quién por los canapés? Quién por justificar el día? Quién por contactar con alguien? Quién por recuperar el contacto con otro alguien? Quién simplemente por trabajar, esperando que pase el día?

Si nadie supiera mentir, cuál habría sido el título real de esta conferencia? Qué se dirían unos a otros? Cómo vestirían?

Mi deseo no es que por un día no puedan mentir. Mi deseo es no saber nunca esta verdad.

No me hagas mucho caso, será la falta de costumbre...

BERLÍN


Me encantan los colores del otoño, la alfombra amarillo-naranja de hojas caídas sobre la hierba. El volumen de la vida es más bajo aquí. Me encanta el S-Bahn desde el aeropuerto, por el exterior, entre explanadas de árboles pletóricos de otoño y las casitas felices de colores alrededor. Son las 4,15pm y la neblina rosada que anuncia el crepúsculo se posa ya sobre los tejados negros.

Él es rubio, con gafas de montura metálica, rubio como las espigas del trigo, con perilla. Lleva vaqueros, de ésos que a uno le encantan porque tienen tanto tiempo que llevan tu forma en ellos, claros, cómodos... Y un libro en las manos que sigue con atención, por eso me llaman la atención.
Ella, con el último resto de pintalabios rosa en el corazón del labio superior, dos pendientes, uno más pequeño que otro, en la oreja derecha y tan sólo una cazadora vaquera sobre el jersey de cuello vuelto. Mochila al hombro, moño insolente, mirada perdida...

Una escala en el LanziaCafé... Hay gente a la que definitivamente no deberían dejar comer en público... puaaggh

Y de paseo, en la calle te encuentras con los taxis Ufo. Y cuando van a boxes se dice PIT Ufo jajajaja (festival del humor).

En una cafetería en Berlín: “Ahí tienes la prensa del día, por si quieres leer un poco” ;P

Buscando un garito pa salir, encuentras en una guía el Universum Lounge. A mí el lounge ya me está anticipando que me via tirar to lo lounge del sofá jejeje.

Y a partir de ahí: Ni un día sin poesía
Cómo aprieta el bañador / cómo miran las gaviotas / cómo salpica el mar / refrescando mis pe.............. stañas!!

El bulevar más conocido en las guías es la Unter den Linden (bajo los tilos). La cosa es que en esta época del año es más bien Unter den tiesen linden (bajo los tilos tiesos).

Hay una estación de U-bahn que se llama Pankow.
Pankow, Pankow, Pankow que mi Pankow.... te están llamando al móvil, Pankow, te están llamando al móvil, Pankow, Pankow, Pankow, a ver quién pué ser ;P

Y hay otra que se llama Alexanderplatz.
Don't call my name, don't call my name.... Alexaaaaandeeer (platz).

Y después de 2,4 litros de Berliner Kindl, sólo puedo decir una cosa: Gracias Echanove por tu concepto de pedete lúcido :D