me quedé hipnotizada con tus manos...

Al principio, sólo te vi las manos, de dedos largos, blancos y suaves al tacto, moviéndose con agilidad sobre la pantalla táctil de tu tablet. Me hechizaron y se me olvidaron las normas de educación y me quedé fijamente mirando cómo se movían, frágiles pero masculinas, con un anillo en un dedo corazón, plateado, con un bajorrelieve de símbolos celtas.

Hice lo posible por acomodarme en el asiento de enfrente. Coloqué mis cosas. Las piernas recatadamente juntas, el bolso sobre las rodillas y saqué mi libro. Sólo para disimular, porque no podía quitarte los ojos de encima. Una camiseta de algodón gris cuyo cuello comenzaba un poco más abajo, con 3 botones en el pecho. Ligera, caía sobre la piel blanca, sin apenas vello, sugiriendo sin marcar los músculos de los brazos. Arremangada hasta medio antebrazo.

Unos pantalones vaqueros que con dificultad te llegaban a los tobillos (1'90?) dejaban ver unos calcetines grises, desgastados, la goma resbalando por la pierna. Y sobre ellos, unos zapatos altos de tela fina marrón camel, con doble lazo en los cordones.

Rubio, atlético, de ojos claros y piel blanca, fina y perfecta, con apenas el vello justo... y esas manos que me estaban hipnotizando, que no podía dejar de observar. Rápidas, sutiles, proporcionadas, hermosas.

La búsqueda de la belleza a veces se complace en un lugar cualquiera, en un vagón de metro. Yo me quedé hipnotizada por tus manos...

La sacudida

A veces, es verdad, no hay diferencia entre un mes y el anterior, aunque haya habido un cambio tan suma o relativamente importante como cambiar de decena. Los 30. Esperas un significado, una reflexión, un punto de inflexión y no lo encuentras, salvo donde menos te lo esperas: comiendo un martes con un amigo.

No tiene mucho que ver con el estado de ánimo, aunque puede q también. Quizá sea más una cuestión de confianza, de “ya no pasa nada si digo lo que pienso, me conoce, no se va a enfadar y si se enfada no le durará, porque soy yo”. Y ahí empieza, con una ensalada de pasta, la sacudida.

Has llegado a este punto en la vida y quieres pensar que has llegado decidiéndolo tú, que no es la vida la que te ha arrastrado hasta ahí, que eres feliz con lo que tienes porque incluso te sobra lo que otros ni han encontrado, que tu tiempo es tu libertad y tu juventud un regalo. Pero tienes delante un amigo y su coco te sacude las piezas del tetris y dos de ellas caen. Y se lo agradeces.

Y si estás en este punto sin haberlo decidido? Y si estás porque la vida simplemente te ha traído aquí? Dónde quieres estar dentro de 5 años? O dicho de otro modo, dónde no quieres estar? En qué estás empleando tu talento? Tu tiempo es una responsabilidad para contigo mism@, no te apetece replantearte tus decisiones?

Todo lo que creía encajado, de repente se tambalea. Hasta que dos piezas del tetris vital se caen. Un día entero de bajona pensando en el sentido de mi vida en particular, en si alguna decisión habrá sido equivocada, en si me falta algo, en si estoy derrochando mi tiempo, en si debería retomar lo que dejé o empezar lo que he deshechado...

Un día entero de bajona, sin la felicidad de las piezas encajadas por decisión propia. Un día entero de reflexión para reubicarlas. Y si no lo consigo?

Finalmente creo que ya están reubicadas. Nunca podrán quedar en el mismo sitio después de una sacudida, pero estoy de acuerdo con tu “a veces hay que dar una sacudida, para comprobar qué está firme y qué se tambalea”.

Las decisiones del pasado se han reafirmado, en una mezcla de los mismos motivos y otros nuevos. Pero sí han surgido motivaciones nuevas, que vienen de la mano de una lista, espero que realizable, de buenos propósitos para enriquecer el espíritu. 

Al final, la sacudida me ha servido para ser por fin consciente de que la motivación y la plenitud intelectual, como la felicidad, no hay que buscarlas en el exterior, empiezan dentro y se proyectan hacia fuera. 

No me va a reconocer... (Finde con la familia. 2ª parte)

Hay q ver cuántas vueltas da la vida! Bueno, en realidad, para dejarlo todo al revés sólo tendría q dar media... 180º. Cómo cambia la vida con media vuelta de tuerca...

Paso una noche j%dida pero tengo q levantarme pq toca la 2ª comida familiar del finde (y pq me scaqueao del picoteo nocturno q siguió a la primera...). En el hostal en que me alojo, hay una publi del bar de abajo, con el que tienen concertado el desayuno hasta las 12.30h. Es un sitio bastante grande y muy luminoso, con unos bollos riquísimos, terracita, mesas de madera, cuadros enormes y en zona pijilla. Como necesito un té para asentar el estómago, este sitio es chulo y vienen a buscarnos en una hora, recalamos ahí. No sin antes hacer el check-out (nota: un hostal en pucela tiene muchísimo mejor servicio que el Meliá de Alicante, ahí queda eso).

Vemos la carta y me acerco a la barra a pedir: un té con limón, un café y algo para echar al estómago, por primera vez en el día. Es la 1pm. Y cuando me atiende el camarero, resulta que le conozco!! Y tanto que le conozco!!!! Es Rafa!!! “Mi” Rafa!!!! Mi primer amor de mis tiernos 12 añitos. Qué notitas más horteras le pasé jajajaja

Me he debido quedar embobada. El caso es q yo misma me notao la cara de “hostia, eres tú!” así q él la debe haber visto también, pero disimula o no me reconoce y me pregunta que quiero tomar. Con una sonrisa de oreja a oreja y seguramente roja como un tomate, pensando “tía, cómo te va a reconocer? Cuando le tiraste fichas llevabas el pelo por la cintura, gafas de pasta rojas y 10 kilos de más y ahora tienes 18 añazos mas, llevas el pelo rubio e hiper corto, unas gafas de pasta negras enormes y calzas una talla 40... No te va a reconocer en la vida... Pues él está igual, aunque no consigo recordar su apellido...”

Pido y vuelvo a mi mesa. Cuando ya tiene el croissant me llama y me dice que le sueno. “Eres Victoria?” El corazón me da un vuelco, me sale una sonrisa enorme, me pongo toda roja y le digo que sí. “Y tú Rafa”. “Estás muy cambiada. Muy guapa”. Me daban ganas de darle 2 besos pero había mucho parroquiano allí y tampoco sabía hasta qué punto era verdad que se alegraba de verme, ya hice bastante el ridículo con él.

Recojo el té, el café, lo comento con mi pareja... Cuántas vueltas da la vida... Y voy a pagar. Le pregunto: “Me cobras, por favor?” “Claro corazón... 8,20 guapetona” “Gracias... Y el baño por favor?” “Bajando las escaleras” “Gracias”.

Cuando subo, aún avergonzada, me acerco a la barra y le suelto: “Me alegro de verte.” “Sí, a ver si nos vemos en otra ocasión” “Bueno, yo estoy de visita, ya no vivo aquí...” “Pues si vuelves y coincide, ya nos veremos” “Claro”.
Buen finde” “Para tí también”.

A buenas horas me dices esas cosas. Me había hecho falta oírlas a los 12. Pero igualmente me alegro de verte. Estás igual. Esto es lo que te has perdido por preferir a las animadoras de la clase. Suena vengativo? También pienso que al final ser un niño mono sólo te ha llevado a una cafetería de Valladolid... Rubio, con melenita, con esos ojazos marrones y esa sonrisa... A los 12 te derretía pero a los 30 es anecdótico. Una anécdota triste, pero dulce. Me alegro de verte y de que hayas visto lo que te has perdido.

El hotel. Miss you LON 2ª Parte

Me vía descojonar vivaaa. 

Uno se imagina Londres como una ciudad tremendamente cosmopolita, q lo es... Llegas al aeropuerto de estauste y con la emoción de un  alfredolanda vas a pillarte un crepe (y taces la foto y la gente piensa q eres subnormal, pero tú tienes tu recuerdito: “ya estoy aquí!”).  

Sales del aeropuerto, a por el bus q te lleva al centro y ties q volver a preguntar pq no ties ni p#ta idea dande sale.

Llegas al centro, te mueres por pillar un taxi pa llegar al hotel pero el taxista te dice q te la pique un bicho, q tu hotel esta a 2 minutos andando y q pasa d tu culo "first left, second right" vale majete. Yegamos a la segunda a la dcha y no es, me cago en el taxista!!! Perdida y hablando español: soy el turispaleto! Una especie cuyos ejemplares sobreviven en España. Era la 3ª. #¥¶&@!!

El hotel es lo mas grande!! Tampoco. Una habitación en Londres cn baño propio en el p#to centro. No había doble y es triple: va a ser la rehostia!! :-/ Ésa es la cara q se ma quedao: culitorcia. La recepción está en la planta baja, las escaleras son estrechísimas y  yo q no soy para nada de caerme, nunca ma pasao... con la maleta a cuestas... El recepcionisto es coreano, ole tus c%jones pa entenderle hablando en ingles, habla igual q habla español el chino de la tienda de debajo casa.

El checkout es a las 10 ¿¿¿de la mañana??? Sube a la habitación, 2 pisos de escaleras estrechas. Subiendo es mas difícil caerse, tira! La llave de la habitación es como la de mi primer diario pero mas grande. Entras en la habitación y no necesitas ni girar la cabeza, ya lo has visto todo.

Las casetas portátiles de las obras de FCC son más grandes q esto q no se puede llamar baño, con una cadenita pa encender la luz,  como en los trasteros de las películas y la ducha tiene una puerta corredera de plástico. Eso si, el agua sale de un calentito q da gusto despues del frescor q notas bajando del avión a 18 grados en minifalda: avión en el q tas subío 2horas antes con 30 grados, j%der con la granbretaña. Y la 1ª escala en el baño del aeropuerto a cambiarte d ropa, vaqueros y chaqueta y aun pasas frescor, sin llegar a echar de menos Madrid no exageremos.

La ventana es antigua, muy antigua, de las q se bajan a manubrio, como las de las casas de las urbanizaciones burguesas de los USA, con el "enganche" en medio. Y la tele.. No sólo es q aun no han tenido apagón analógico, sino q la antena es como la q teníamos en los 80 en el cuarto donde te ibas pa no ver el culebron de tu madre, prácticamente echa a mano con el papel de albal. “Girala un poco mas a la izda.. Tas pasao, se fue la imagen.. A ver... “

Otra cosa echa a mano es el "armario". Y llamándolo armario lo estoy haciendo ascender de categoría, pq es un trozo de madera cortao en la clase de pretecnologia del hijo del coreano, con unas perchas colgadas, sin puerta (pa qué) y la papelera abajo, aprovechando espacio.

El dscojone, o no? :-D se m olvidaba: a follar bajito, q los vecinos están al otro lao de la pared del cuarto éste y les oigo hasta respirar... Y ellos me van a oír a mí... Y respirar también ;)