Me agotan, me sobrepasan, ¡¡es que no puedo con ellos!! Tú quieres establecer con ellos un contacto, del tipo que sea y les das tus datos, entendiendo que los tomarán como lo que son: personales.
La regla básica es que no llames si puedes mandar un mail. Vamos a ver: tan urgente e importante es lo que tienes que contarme que no puede esperar unas horas a que llegue a casa y me conecte? Tan inmediatamente necesitas una respuesta que tienes que obligarme a que deje de hacer lo que estoy haciendo (que puede ser atender a mi jefe, preparar una reunión, cargar con la compra, llevar a mi gato al veterinario, pasar la página del periódico, concentrarme en preparar un informe, estudiar, leer el final de este libro que me encanta, evitar que se queme el aceite, felicitar a un amigo, ordenar la colada... Un sinfín de cosas que puede que para ti no sean importantes, pero es que soy yo el que las considera porque soy yo quien ha de decidir si dejarlas) para cogerte el teléfono..
Claro que lo que tenemos entre tú y yo es importante para mí, pero NO ES LO ÚNICO!!!! Hago más cosas, mi vida tenía una inercia, una agenda antes de que entraras en ella.
Y lo "mejor" de todo es que, para llegar a tí, molestan a otros, por mail y por teléfono y les explican que les contactan porque no han podido contactar contigo porque no les coges el teléfono (que es una cosa inexplicable a las 10h de la mañana de un martes, cuando la gente no está trabajando, sino pasando a limpio la siesta del domingo).
Y otros que tampoco soporto: los que te llaman ¡¡para decirte que te acaban de mandar un mail!!
Comerciales del mundo, escuchad: ¡ha llegado el siglo XXI! Existe esa cosa que se llama internet, desde la que enviar un mensaje es GRATIS (y como dicen en el anuncio de Iberdrola, no sé que tiene la palabra gratis que a todo el mundo le gusta). Suelta el móvil (que dicen que puede provocar cáncer) y envía un mail: es gratis, no es invasivo y puedes explicarte con tiempo. Eso sí, mándalos racionalmente: sólo se bombardea con pelotas de tenis en la cancha, los mails raciónatelos, como las chuches.
Insistir no significa vender más, significa ser cansino. Que no pasa ná, pero no pasando ná, que sepas que ser, eres... ¡cansino!