pero por qué a mí?

Me gusta ver a la gente cuando conduce, ¿porque así aprendo algo? Noooo, porque así no me siento tan culpable de lo mal que recuerdo que conducía yo. Algunos se piensan que el ámbar es para acelerar, que las flechas que marcan el sentido de los carriles son sugerencias y que los pasos de cebra son p'acer bonito.

Si eres peatón lo has visto: cuando vas a cruzar un paso de cebra, estés más o menos visible, la verdad es que el 80% de los conductores (esto incluye a hombres y mujeres) ¡¡están mirando al frente!! Que me parece muy bien cuando vas por la autopista, pero cuando vas por ciudad, y más por un barrio (lo que significa abuelos, perros, niños, gente con bolsas y carritos) ¡¡tienes que mirar también a los lados!! Porque verás, señor/@ conductor/@: resulta que los pasos de cebra, como los semáforos y las flechitas de la calzada, no están de adorno, sino para procurarnos la seguridad a ti que vas en el coche y a nosotros que pasamos a tu lado. En fin, que seguro que me muero y no los educo. Cada día tengo que cruzar el mismo paso de peatones a eso de las 8 de la mañana y sigo oyendo decir a gente que conduce eso de “yo voy al trabajo en stand by”. ¡¡La madre que te...!!

Hay más gente que pone en peligro tu integridad, en este caso no la física, sino la mental: los que cuando quedas con ellos, se traen a los colegas que no soportas. Tú piensas que vas a pasar un rato agradable, después del día que has tenido y sin embargo lo que ocurre es que te encuentras en medio de una conversación aburridísima y lo que iba a ser un rato de relax se convierte en una creciente mala leche, porque no te creas que van a intentar buscar un tema en el que puedan incluirte, pa qué. Hace media hora que no hablan por teléfono y 3 días que no se ven, tienen mucho que contarse. Pues chica, quedaré de pucelana, pero me piro.

Otr@ individu@ que te puede tocar mucho... ¡las narices! es el de “tengo que pedirte un favor”. A ver, tú y yo sabemos que no me estás pidiendo un “favor” porque no somos amigos, lo que quieres es encasquetarme tu marrón para no tener que ocuparte tú. Luego que si soy pucelana.

Mejor no pensarlo y concentrarse en lo que me decía hoy un colega: los días que faltan pa las vacaciones de Navidad (y mis gatitos adorables).

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