White (and slippery) Christmas

Ya hemos empezao: la primera nevada de la temporada. Podría abrir apuestas a ver quién se esmoña primero, pero sería demasiado fácil: yo. De momento para mañana voy preparada: he sacado las katiuskas. Tengo al coxis haciendo cuenta atrás. Y en el cuaderno apuntada la lista de la compra p'hacerla por internet, porque yo no me doy el paseo ni aunque me paguen.

Concurso de preguntas estúpidas: me invitan a un evento anual con el presi de mi empresa, puedo ir de calle? Qué quieres decir con “de calle”? Hombre, no pensaba ir con la camiseta de Sid Vicious. No creo que el Presi vaya ni sin corbata, pero tú mism@.

Adjudicado! El regalo de estas Navidades: una cafetera express. Pero no de las capsulitas esas de mi*rda, que el 1% es café y el 99% mi*rda, no! Una cafetera express al estilo cafetería de illy con dispositivo maxi-capuccino. Porque nos queremos. El uno al otro? Más a nosotros mismos, pero también ;P

Este jueves nos vamos a una de esas invitaciones a las que no te puede negar: al Museo de la Mahou. Como al final no han salido plazas suficientes para ir en autocar, amablemente un compi se hace cargo de llevarnos y traernos (eso sí, pienso agradecérselo con una tabletita de turrón artesano de Casa Mira, como está mandao).

Ya tengo fecha para volver a casa: en Reyes. Habrá que ir pensando regalos?? Bueno, hay tiempo. De momento lo que está claro es que vamos al garito de siempre la noche del cotillón de Reyes (y yo con estos pelos).

Hoy había algo... elecciones? No, eso fue ayer. Tenis?? No me suena. Fútbol?? Un partidillo había, creo. Pero bah, como todos los días.

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