Llamar a la distribuidora en caso de avería interna (esto es, que sólo afecte a tu casa) no tiene ningún sentido, excepto el del dinero que les regalas con la llamada al 901, porque te van a decir que te envían un electricista y que el coste es por tu cuenta. Lo mejor que puedes hacer es llamar al seguro del hogar (en este caso, Horus bendiga a SegurCaixa) y que te manden un electricista de urgencia (en día megafestivo y por la noche). Nos localizaron al técnico, que nos llamó al cabo de una hora y nos dijo que en menos de una hora venía. Efectivamente, no tardó ná.
Mientras tanto nos fuimos a cenar al hotel de al lado de casa, cruzando la M40. No me había dado cuenta antes, pero ahora tienen una verja electrónica y, cuando entras, te encuentras con un respetable armario empotrao con un abrigo caro y acento yugoslavo que te da las buenas noches con una amenazadora educación. Y te das por enterao!
Aterrizamos en la cafeta a las 22.55h y resulta que habían cerrao la cocina y sólo nos servían en la habitación. No tenemos, así que para llevar. Bueno, nos dice el camarero, entonces os dejo tomároslo aquí (con estas palabras). Qué amable :-? Nos sentimos como en casa y desenchufamos una lámpara para enchufar el cargador del móvil. Normalmente somos bastante más educaos pero era una emergencia. Ahora, que por lo que costaron los sandwiches bien nos podría haber hecho alguna que otra reverencia al entrar. Todo esto vestidos a la moda tengo-una-emergencia-en-casa-me-pongo-lo-primero-que-pillo-pa-bajar-aquí-al-lao-total-quién-va-a-haber.
Y, para salir, pues otra vez a pasar delante del yugoslavo de 2 metros (a lo alto y a lo ancho) que otra vez te da las buenas noches, con un educadísimo tono de me-alegro-de-no-haber-tenido-que-haceros-la-llave-del-meñique. Perfectamente podría usarse para atemorizar a los niños: “Andreíta, como no te comas el pollo, se lo via decir al segurata del AC”.
Nuestro fabuloso electricista de urgencia alias Papá Noël, nos lo arregló en un pis-pas: cambio de fusible “que pa esto están”. La factura: cero patatero :-D (y aunque cueste dinero, bien gastao!).
Yo pa Reyes ya no sé si pedirme algo... me da miedo.





