"Según un estudio...

...disminuir el tiempo empleado en tareas molestas aumenta la posibilidad de ser feliz".
¡No te j*de! Como si hiciera falta interpretar una estadística para saber lo mucho que me gusta fregar y hacer la declaración de la Renta!
A ver si nos dejamos de gastar la pasta en tontunas y aprendemos un poco de la universidad de Riverside en California:
Los hombres que comparten las tareas del hogar mejoran en sus relaciones sexuales.
...Los sociólogos en general no nos ocupamos de esto, pero los terapeutas dicen que existe una correlación directa entre el hecho de que los hombres realicen más trabajo en la casa y la frecuencia de los encuentros sexuales...
Barres o friegas?? ;-)

Estoy harta...

...de pasar calor yendo de la ofi a casa, de sudar entre las sábanas y tener que dar vueltas y más vueltas, de tener la garganta como lija del cero después de 10min en la calle, de la gente que te llama para pedirte algo y te grita, de los comerciales que llaman 3 veces en un día, de la conexión de internet que siempre se cae, del "técnico" que esperas en tu casa y una hora después no aparece, del que te asedia cuando estás pidiendo un té con la típica pregunta de "tengo un amigo que tiene un contrato..." (good for you!).

Estoy harta...
...de oír incesantemente su voz mientras intento cuadrar las cifras, de no poder sentarme a leer en un parque sin que un balón me pase al lado a una altura por debajo del radar, que el e-book se quede sin batería sin avisar, que el stock que me procuro se convierta en un self-service...
Estoy harta...
...de los que se parten el cuello en cuanto enseñas un centímetro, de no oírme ni pensar de lo alto que habla todo el mundo en todas partes, de que el humo me dé en la cara, de que las ofertas estén en los super que me pillan a tomar...

Estoy harta...
...de seguir esperando por mis vacaciones, de no terminar de ver mi casa como me gustaría, de tener que hacer una reclamación tras otra por culpa de otros, de que mi dinero esté en manos de otros mientras las resuelven, de sentirme culpable por lo que pude haber hecho y no hice...

Quiero playa, descanso, e-book, terracita, rutas turísticas, fotos, bikini... Deshacerme del despertador, del móvil y del moño.
Quiero ponerme los tirantes más finos, los vestidos más blancos, la chanclas más comunes, soltarme el pelo y recorrer callejuelas.
Que no me encuentren, que no me busquen, que no me llamen, que no me conozcan, que no me pidan NADA.
No tener que hablar cuando quiero estar en silencio, no tener que fingir, ni que medir el tiempo, procrastinear la realidad.
VIVIR.

...pues toma dos tazas!!

Un mes poco prolijo en anotaciones. Y eso que en... 13 días pueden pasar muchas cosas, yo quería contar muchas cosas... ¡Ahora no me acuerdo qué! Bueno, a ver, ha habido una mudanza. Me he cambiado a un piso más grande...

Pensaba yo que a estas alturas iba a estar oliéndome ya el culo a playa y tengo la agenda llena de tareas pendientes. Esta vez nada de lo típico, que está aplazado, del estilo de: rebajas en Greshka Ice Palace, expo CaishaPhorum, 2 briks de leche y una botella de detergente y acuérdate de respirar que se conoce el caso de gente que ha muerto por dejar de hacerlo...


Me ha fallado la inspiración este mes. Nueva compi en la ofi, nuevo piso, nuevo corte de pelo, planes de vacaciones (cortitos, eso sí, pero muy agradecidos)... Pero claro, después de leer a Stieg Larsson, ¿quién se pone a escribir? Quedas mal fijo.

Sí, tengo por norma no leer libros que se vayan recomendando públicamente porque no soy de las que leen por moda sino por gusto. No obstante, tengo que decir que en este caso hacer una excepción ha valido la pena. Puedo decir que Millenium ha marcado un momento de mi vida (un momento en el que estaba hospitalizada, sí, pero eso también es un momento, no? Además, un momento mu largo, que si no llega a ser por el sr. Larsson (y cómo se dirá sr. en sueco???) y los amigos, y no precisamente en ese orden...).

Y ahora estamos en esa fase terrorífica y atareadísima de organizar la casa. Que si el contrato de la luz, que si las barras de los armarios empotrados que te los dan pero no te los presentan, que si las lámparas con sus respectivas bombillas... Y nada de esto te lo enseñan en la escuela y los padres no se sientan un día y,de buenas a primeras, después de la charla de educación sexual "hija practica sexo seguro no seas tonta y que no te pase lo que a mí" te empiezan a dar consejos y tú tomando apuntes de: 1) cómo pelar un cable y poner una bombilla con su casquillo y luego la lámpara p'adornar; 2) cómo contratar servicios básicos para el hogar (luz, teléfono, agua, seguros, adsl, etc); 3) cómo medir para pedir las barras de los armarios roperos y, esto va unido al punto 4) cómo usar la Black&Decker (que debe ser una cosa muy útil y sencilla porque a la que le mencionas a un hombre que necesitas poner un noséqué en tu casa, él te saca a colación la dichosa Black&Decker, que debe ser mágica porque, hasta ahora, parece que hace de tó, hasta chistes, pero no los entiendo.

Y así sucesivamente con todo lo que una no sabe hacer (y, seamos sinceros, tampoco se molesta en aprender) y para lo que va por ahí pidiendo favores y ofreciendo a cambio pues lo típico, que si un desayuno en la cafetería que han abierto nueva, que si una cañeja en el irlandés, que si un menú del día en el restaurante de abajo (ché, cuidao, esto ya pal que hace trabajo de carpintería fina).

Y el momento banco-notario-inmobiliaria-portero de la finca (que también es pa vivirlo y no te lo quita nadie). Y que resulta que los de la mudanza no te "enchufan" la lavadora pero sí que te rompen tu cuadro favorito, que te costó más el marco que la compra del mes (a un euro al día por persona según no sé qué distribuidora gigantesca...).

Que lo que yo quiero es ponerme a leer tranquilamente la guía de la ciudad a la que me voy a fin de mes y lo que tengo en la cabeza es cambiar la cita con el médico p'hacerme una prueba pa algo q no saben si tengo, desempaquetar chorrocientas cajas, que se te ponen las manos como una pasa de tanto cartón, preocuparme de si en la oficina de no sé qué han recibido el documento de no sé cuántos (cuánto incompetente suelto. Bueno, eso, y que el país se paraliza dentro de 10 días), enviar la reclamación de lo otro antes de 3 días (que no te dicen si hábiles o naturales los muy...), decidir dónde van los cuadros de tu casa porque el jueves viene un amigo a hacerte un favor (los agujeros en el gotelet con su mágica Black&Decker), localizar a otro que te instale la lavadora "fiablemente", pelearte con la agencia de viajes que ha perdido tu bono de 2 noches gratis de hotel, preocuparte de si te cobrarán no sé qué factura de no sé qué cosa que no fue culpa tuya y todo esto yendo a trabajar, leyendo los periódicos pa mantenerte informada sobre el mundo (porque si no a ver qué conversación le das a las visitas de tu jefe cuando les acompañas), buscando vuelos pa irte a la playa, yendo a la compra pa llenar la despensa y tocándole las narices a tu novio mientras trabaja para que venga a tu casa a cambiar el fluorescente de la cocina de tu piso nuevo, monísimo, pero de una tecnología incomprensible para ti (santa paciencia).

En fin, que no sé cómo todavía mis amigos me aguantan, mi cuenta corriente me sostiene, mi banco me deja acercarme y mi jefe no me ha tachado de incompetente... porque nada de esto ha pasado, verdad? Aún? No? Digo yo! Eh? Tú sabes algo?

Piso nuevo, Vida nueva

Pasear por la zona guay (goya, alcalá, serrano...): Bien.

Encontrarse con una tienda que te encanta en un recorrido inesperado: BIEN

Ponerse como una gamba bajo el sol de las 5 de la tarde: MAL

Para todo lo demás: H-AMSTER-Card


Yo también estreno piso, pero no sé cuándo. Lo que sí sé es cuánto me va a costar, ¡la madre del cordero! Que sale más caro mudarse que irse de vacaciones a los fiordos noruegos en agosto.

Como dice mi abuela, hoy aquí, mañana allí :-D

La fiesta en que se celebra que ya uno puede libremente ser diferente


Te cambias (totalmente, de imagen), te arreglas y sales con esas ganas locas de pasarlo bien.

La música te mueve, el ritmo de la fiesta (un travesti en el escenario con estilazo moviendo la bata de cola y cantando: "¿Qué tiene la zarzamooooraaa, que a todas hoooraaass llooora que lloooora por los rincoooneess?"), el espíritu de la gente te hace sonreír. Y vas divina (que no lo dices tú, te lo dice una pareja de gays adorables, que se acercan y le recuerdan a tu novio que tiene muy buen gusto; él se da por enterado, aunque "ya looo sabíiiiiaaaa").

Y de la calle al Club de moda, ése que se llama igual que uno famosísimo de NY, París y Londres ;) Ése con sus luces cambiantes de color y su zona "Star Trek". El mejor momento de la noche es el de la sonrisa a medias, con esa música de fondo, que ahora es nuestra.

Momento kebab y.... ¡qué ilusión! Lo tienen como a mi me gusta :-D Nena guta.

Lo malo: tener que atravesar riadas de gente, que de tan pegados te dan de sí el vestido 2 tallas. Lo bueno: las señoritas rococó con lencería y plumas rosas y suaves en la peluca decimonónica, los ángeles (negros y blancos) con tabletas de toblerone, los go-go's sin inhibiciones y con unas caderas con un ritmo que ya me gustarían para mí. Ese sabor a "no te escondas! suéltate!"

A mí me lo han dejado clarísimo: estoy por cortarme la melena y teñirme de morena :-D

Sábado Arco Iris - Domingo skyline puesta de sol