jueves 22 de septiembre de 2011

Mi mami (1925)

Dices que te escribía
cuando era más pequeña.
No recuerdo qué decía,
ni recuerdo cómo era mi letra.

Nos has dado mucho amor,
eso sí puedo recordarlo.
Estás siempre en mi corazón,
eso no puedo negarlo.

Poco nos has reñido,
a pesar de las trastadas
y todas las tontadas
que hemos hecho siendo críos.

Siempre estabas ahí,
en días buenos y en malos.
Siempre volvemos a ti...
A encontrarnos con nuestra infancia,
con tus besos, con tus manos,
con tus consejos rectores
que guardamos toda la vida,
como tú guardas mis poemas
aún, en uno de tus cajones.

______

Estaba en Londres y lo vi.

Y me acordé de cuando nos hablabas de tu infancia,
de cómo apenas tenías ropa y juguetes,
de cómo tenías que dejar de jugar para trabajar,
pero siempre tenías una muñeca de trapo...

Así que me la he traído desde allí.

Para ti.

Para que te recuerde lo hermoso de tu vida,
lo adorable de tu infancia sencilla,
jugando en la calle a las tabas, a saltar a la comba, al pilla-pilla...

Para que sus ojos te recuerden
el cariño con el que te miramos.