Como aquel comentario que dicen que escribió Woody Allen en un diario de rodaje cuando supuestamente su actriz musa le preguntó cuál era su motivación para la próxima escena: ¡¡EL SUELDO!! (¡Gánate las lentejas, hija! ).
Hablando de otra cosa.. ¿qué será?... ¡Viajes! Casi recién llegada de uno (ver título), este fin de semana toca volver al hogar, a que la reciba a una la familia, con esa sonrisa especial que te brindan cuando vienes de fuera después de mucho tiempo, ese cariño que le ponen desde que te abren la puerta... Y que además, en la ciudad a la que vue lves están de fiesta y no veas lo bien que se come y lo rico que se bebe ;-]
Y el próximo finde más!!! Gastando mucho? No tanto y, aunque así fuera, está bien gastao: ver mundo es alimentar el espíritu, la mente se expande...¡¡y la playa en septiembre mola!! Organizar viajes está bien por un lado, porque disfrutas pensando dónde estarás, qué harás, qué verás, con quién estarás, qué te encontrarás, qué anécdotas traerás contigo... Pero también tiene un lado c#ñazo: búscate la oferta más ajustá pa combinar el viaje barato con el hotel bien ubicao... ¡It's worthy!
Y con los viajes, las fiestas. Uno se alegra de que le inviten (igual a otra gente le pasa todos los días y por eso no lo aprecian... ). El caso es que en la última a la que me han invitado, la anfitriona, guiada por la voz de la experien cia, puso específicos cartelitos de "prohibido el paso" porque, al fin y al cabo, aunque estés de fies, es una casa, la fortaleza privada de alguien. ¿Fácilmente comprensible y respetable, no? Pues tampoco. Y digo bien: tam poco. Porque nuestra querida anfitriona tuvo además la amabilidad de permitirte traerte a quien quisieras e indicó claramente en la invitación que había que poner 1€ de bote para pagar a la persona que iría a limpiar el estropicio. Y yo, que soy de letras, igual es que no me salen las cuentas: 40 personas que aparecieron por la puerta, 16€ que se contaron en el bote... ¡Descompensao! Por decirlo suavemente, porque también podría decir que menudo morro le pone la gente (o, como diría una amiga: ¡mecagoenlos40hippies que no pusieron bote!), claro que igual la mayoría no sabían lo del bote porque eran amigos de amigos... o amigos de listillos...
Moraleja: si yo hago una fiesta en mi piso... la pizza será de salami :-)

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